lunes, 15 de junio de 2009

Amores incomprendidos






Entro en la cocina y están las cuatro chicas…Ponen una cara que cuya expresión reparte reprobaciones a todas las persona, y a todas las cosas, parece que estén echando acusaciones a diestro y siniestro al mas pequeño de nuestros gestos.

Una atmosfera pesada de penitencia colectiva, llena toda la casa. Por más que multipliqué los rodeos:
¿Seriáis tan amables que…?
Si disponéis de un minuto, ¿podríais?

Ni una sola mueca en sus caras tozudamente enfurruñadas. Y nos advierten a todos, que si no estamos contentos, ya podemos ir pidiendo una criada y una cocinera a ser posible de color.¡¡Puesto que lo hacen muy bien todo!!

Yo, ya he intentado todo, incluso el uso de bromas. He probado el empleo de la diplomacia

Entonces, las chicas, ¿no anda todo como a vosotros os gustaría?

Les ofrecimos ir de tiendas para ver trapitos y sandalias…pues seguro que algo bonito encontrarían

Nada de nada, todo en vano. Ni una sola sonrisa

Sin embargo si ellas quisieran sonreír, aunque solo fuera un poquito, ¡¡que felices nos sentiríamos!!

Esperemos que hoy nos hagan la cena, y mañana ya será otro día, y quien días pasa años empuja jajaja

¡¡¡Que raras son todas!!! ¿Verdad?